En el mundo de la materia, existe la probabilidad de un alma que seria el soplo o aliento de vida; la llama vivificadora de todo ser. Por consiguiente, si el alma es la chispa de vida que es la responsable de todo movimiento y pensamiento de todo cuanto existe; entonces esto quiere decir, que incluso hasta la materia inorgánica que posee un movimiento propio tendría un alma en particular; como por ejemplo, los planetas y el cosmos en general, poseedor este último de un alma universal.
Por consiguiente, en el caso de nuestro mundo, con su constante movimiento de rotación y traslación gozaría de este peculiar privilegio, ya que es evidente que nuestro planeta rebosa de vida, dando la idea de poseer una especie de alma planetaria con una inteligencia rudimentaria y primitiva.
En consecuencia, probablemente las aguas corresponderían a la sangre que corre por sus venas, en la forma de ríos, lagos, y océanos.
Por consiguiente, la tierra, montañas, y volcanes conformarían su parte corpórea.
No obstante, el alma humana es la mas sutil y refinada de todas; nuestro cuerpo solo es un simple envoltorio orgánico, visible para nuestros sentidos y el resto de los seres; una simple apariencia tangible que algún día se destruirá.
No obstante, el alma es el gran punto de partida, “el motor metafísico” que activa y da vida a nuestro cerebro, corazón, y demás órganos que necesitan de esta energía vital para existir.
Por consiguiente, durante miles de años, los seres humanos han anhelado la inmortalidad sin darse cuenta que sus propias almas siempre han sido inmortales, y que han pasado por muchas encarnaciones.
En consecuencia, es únicamente nuestra apariencia física la que se corrompe.
Por consiguiente, si el alma nos abandona, inmediatamente nuestro aspecto visible sería algo completamente inerte e inanimado, para formar parte esta última, del viento y la nada misma, pasando a una dimensión totalmente oculta para nuestros ojos y dirigiéndonos a un mundo dominado por la anti materia, obteniendo un poder e inteligencia extraordinaria e inverosímil, una comprensión del universo que traspasa las barreras de la lógica y la razón, un encuentro cara a cara con el todo poderoso.
En consecuencia, en este plano, todas las preguntas que la ciencia del hombre durante miles de años se planteó y trató de responder, quedan resueltas.
Sin embargo, surge una gran pregunta: ¿en qué instante, el alma es introducida en nuestro cuerpo?
“Probablemente en la fusión de óvulo y espermio, es el momento preciso mediante el cual el alma humana se incuba; ya que anteriormente estos últimos eran materia viviente autónoma, independiente una de la otra. No obstante, seria necesaria la unión ovulo espermio para que el alma de todo ser, incluyendo la nuestra, pueda desarrollarse y vincularse hasta que la forma corpórea termine por desintegrarse, y esta pueda pasar a otras formas, o elevarse a niveles espirituales mas altos. Por consiguiente, todo cumple su ciclo, en realidad, nada muere, solo pasamos a un plano superior de existencia; encaminándonos hacia una nueva vida”.
Colaboración de El ultimo filósofo
Chile