Lágrimas perdidas que se encuentran
en un sueño agonizante.
Encerrándose en un grito silencioso, como
nudo en la garganta con espinas que matan.
Garganta que lucha por ser libre, mientras
el hombre la mantiene su esclava.
Sin intención alguna de liberarla.
Ella sigue, ella lucha; por su libertad, sus ganas de respirar.
Gritar, gritar, llorar, gritar y ¡¡¡Soñar!!!
Cuando el alma pide a gritos volver a respirar.
Agonizante realidad; grito silencioso.
La vida, oxigeno de sobra.
Patética persona.
Agonizante la agonía. Dolor que vive mientras la vivas.
Lágrimas estancadas en el pecho.
Llorando ¿por qué tú no lloras?
El dolor no es invisible mientras tú lo vivas.
Es un veneno letal. Esa muerte silenciosa.
Colaboración de A.MH
Estados Unidos
