Bellas tardes en el jardín me recuerdan que ya no estás aquí tu ausencia, me marchita como una flor al sentirse mal, desahuciada y atrapada
por la soledad. Adiós mi princesa, duerma a gusto eran las palabras de todos los días, te extraño... La cotidianidad se hace presente aún más fuerte con tu recuerdo, resistirse es impedir el dolor que se guarda y se lleva dentro. Adiós mi princesa, te llevo viva cómo los días en el edén, cómo las bellas puestas, como el ayer y hoy actual adiós mi princesa guardo en mi memoria tu compañía, cariño y afectividad, hermosura del tiempo, espacio y la creación.
Adiós mi princesa...
R.E.Y
Colaboración de Soy el rey
Chile
