La vida tiene sus complicaciones y en medio de todas ellas, lo importante es mantenerse optimista dando el todo por el todo para que las cosas mejoren. Si después de remar un buen tiempo, de todas formas tu barca naufraga, no rindas tus manos, sigue remando. Es mejor perecer en la lucha, que detenerse y ser arrastrado por la corriente, pues nadie sabe si en el momento cuando ya agoniza tu esperanza, aparezca un salvavidas.
