La incompetencia de no tener voz en este lugar me hace
tan débil
que no creo que es sea la palabra exacta para describirlo, he
pensado en el suicidio o que llegue al homicidio de alguien
inocente que pague por mis penas.
Traté de pensar que el amor me haría feliz, pero solo me
pude encontrar
en mi mundo y sin pensar ahora me he quedado ya.
Ya solo puedo gritar que me estoy asfixiando de tanta soledad
que siento en este mundo, tan vació y lleno de individuos
que viven y caminan sin sentido único que el mar los llegue
a guiar.
Pero aun la incertidumbre de que hacer me llena la cabeza de prejuicios a la vida y a la gente de sus tontas decisiones y absurdas soluciones a problemas tan sencillos, que me enfurece y me lleva a la conclusión que soy de su raza y que vivo como ellos.
Quisiera ser el punto en las comas y el guión de los diálogos de aquellos que nos presionan y nos oprimen a mundo tan ilógico, que me hace pensar que no sirvo y que no me queda más que ignorar.
Colaboración de Lucero Arana
