Necesitas la pieza autista.
¿Cómo la conseguirás?
Primero, si la pieza no habla...
¿cómo saber que la necesitas?
He violado a tu hija.
Ella lo supo después.
Y te lo ha dicho hoy.
Hoy necesitas la pieza autista.
¿Cómo la conseguirás?
Primero, si la pieza no habla...
y le pides hablar. ¿Qué le estás
pidiendo si es autista?
Respóndete, sabio. Presidente.
Porque si no debes dejar el puesto.
Llevas el soplo contigo.
El soplo de la culpa.
Buscabas a un culpable.
No a un autista.
Y el autista se hizo culpable...
de que no podía hablar.
Antes de esto alguien me dijo:
"Ven ahora". Me lo dijo a mí.
Y yo ya estaba allí.
Pero el no soportaba mi presencia.
Y no lo creyó. Y no lo soportaba...
porque hay un marica blanco
que no quiere a los estresados. Y es presidente de algo. Y tú ya estabas
estresado antes de decir: "ven ahora".
Aprende.
Y yo te dije: no voy ahora, ni todavía.
Si algo te falta sábelo buscar.
Quizá no lo necesitas, aunque lo creas.
Y lo tuyo es capricho.
Y yo no estoy para juegos. Ni el presidente, créeme, tampoco.
Olvídate de él, olvídate. Y aprende.
Aprende a buscar. A dejar de ser estridente.
Si te falta algo eres autista.
Si necesitas algo sábelo encontrar.
