Es mi tristeza tal vez, caen cenizas en esos ojos tristes… Que leen versos convertidos olvido, como aquella histeria que tormentosa huye de ti… No vuelvo a tus pies y a tus ojos, tanto tiempo ese desierto se marchó… Y no puedo llorar, no puedo beber… Más, como catarsis, como atarme a mis letras y dejar las lágrimas ahí… A tu espalda…
Histeria mutante… Los estigmas atraviesan el dolor, por el círculo del tiempo que nace y muere al ver aquel brillo de histeria… ¡Mis ojos! ¡Mi voz!… Aquella niña quiere besar cada espacio de mi locura, vuelve, vuelve a crecer, niña de la música del camino que quiere cantar en tu misterio, en aquella esfera que ve aquel brillo.
Colaboración de
Fucer Reyes López
Perú
