Soñé ser la barca
que navega en la isla de tus pasiones.
Y en una noche de plenilunio
ser arrastrado por la tempestad de tus excesos.
Naufragar entre tus brazos
y ser sumergido en las profundas aguas
de tus besos.
Y al clarear el nuevo día
verme encallado en la quietud
de la pequeña y floreada costa
de tu sexo femenino.
Colaboración de Gustavo Adolfo Zambrano
Colombia
