Perdóname,
por querer ser algo más,
por dejar que el egoísmo y la soberbia me dominen
y porque ya no puedo esperar.
Perdóname por querer volar sin ti
pero tampoco puedo contigo
lo lamento porque amaba tu asombrosa compañía;
pero a pesar de todo,
siempre serás en quien más confío.
Perdóname,
si alguna vez te hice llorar
si alguna vez te hice sufrir
¿Por qué?
Porque yo te perdono ahora;
de una maldita y estúpida vez
entendí las indirectas;
es un adiós
para toda la eternidad.
Colaboración de Sophia Ponce de León
Perú
