En este mundo todo está dicho
ya sabemos lo que pasará
o si no, lo presentimos,
nos adentramos a una situación
y parece que ya vimos esa flor
un pétalo cayó y nuestra memoria
parece que ya lo tenía en su interior.
Nacemos y cuando las lunas pasan
moriremos a veces grandes, a veces niños,
pero ya sabemos moriremos
con la luz del día, todo es claro
pero allí está la noche, todo es oscuro,
el blanco es paz, tranquilidad
el negro tinieblas, oscuridad.
Es el principio de la vida
la dualidad, vivir y morir
todo no es más que un molino
de viento,
gira todo con el tiempo.
Nada cómo el cielo y el mar
que nunca se podrán alcanzar,
bajan las nubes y lo besan
sonriendo se vuelven alejar,
la mar se embravece,
y con las olas las quiere
alcanzar.
Crece y crece y al final se reponen
las fuerzan no le dan más,
de rabia la espuma a la
playa va a dar,
y el cielo sigue
queriendo su amada conquistar
le prende luces
para ver su suave ondular,
pero aquí vamos de nuevo
esto ya paso hace un siglo atrás
y todo porque
por la bendita dualidad.
Amor, odio, bueno malo todo siempre es lo contrario
Colaboración de Karin
Perú
