Regreso al momento en que nuestras miradas cruzaron caminos por primera vez,
aquella cálida tarde cuando sentí mi corazón parar y latir más fuerte simultáneamente.
¿Será que nuestras almas se amaron desde siempre?
que desde antes que la vida en este mundo nos uniera,
¿Tú y yo volamos juntos en el paraíso?
Jamás imaginé poder tener la dicha de disfrutar de tan grandioso amor,
de tener entre mis brazos a mi alma gemela,
que sin decir una palabra,
con tan sólo una mirada supiera lo que pasa por mi complicada mente.
que una simple caricia llenara de color mi cielo,
y su sonrisa fuera un aliento de calor en esos momentos frígidos.
Es hermoso compartir la vida con tu mejor amigo y
sin duda alguna eres mi mayor complemento.
afortunada soy porque fuiste, eres y serás siempre,
¡el amor de mi alma!
Colaboración de Margarita Ochoa
Estados Unidos
