Cada día que transcurre desde ese último jueves, aquel día que te cobijé entre mis brazos, aquel día que me permitiste probar de tus hermosos labios, ese día que mientras enlazaba mi mirada con la tuya logré decirte lo mucho que te amo, pude decirte lo muy enamorado que estoy de ti, ese mismo día que me abriste tu corazón y me entregaste toda tu confianza; desde ese día cambió todo para mí, los días transcurren y tú cada vez te vas apoderando más de todo mi pensamiento. Los días transcurren lentamente lejos de ti, y aunque tengo que conformarme con escuchar tu voz, aún extraño en demasía tu presencia, tus caricias, tu mirada, tus labios, te extraño tanto a ti; que siento que fueras tu mi dueña y yo tu fiel esclavo de pensamiento y corazón.
Me siento muy enamorado y afortunado, porque nunca conocí a una mujer como tú, que influyera tanto en mi estado de ánimo, en mi forma de actuar, en forma de pensar; en mi forma de amar. Hay veces durante el día mientras hago mis labores cómo ahora, que tu imagen llena por completo mi mente, cómo el sol de verano por las mañanas cuando aparece por el horizonte sesgando toda la oscuridad. Así mismo sesgas mi mente por completo, tu imagen se apodera de toda ella… Gracias por permitirme entrar en ti, gracias por recibir mi corazón, gracias por darme tu amor… Gracias por estar junto a mí…
Te amo Raquel.
Colaboración de Farimort
Perú
