Urdí un plan para no amarte.
Escatimé de mi boca los suspiros
hice un bozal de excusas
con tu ausencia
para no oír
de mis preguntas tus silencios.
Por arrastrarme hasta el fondo
de tu océano
me fui volviendo arena
de la que ya
no encuentra playa ni mareas
de regreso
porque ese abismo
en el que mi ahogo se hizo espuma
no da cobijo
ni respuestas.
Y con el implacable despertar
de escondidas palabras
la conciencia
encuentra la razón:
mi plan falló
en lo que a mí respecta.
Colaboración de Sarri Hawnz
Argentina
