Fuera yo quisiera
que se fuera la pena
que le canta el poema
que llegue la alegría
de esas locas poesías
sin endecasílabos,
sin liras, sin seguidillas
de esas alegres, fluidas
que le cantan a la vida
que riman y no riman,
que dicen tonterías
que salen, así, divinas
que bajan del cielo
aleteando al viento
que escalan montañas
con pezuñas de cabras
que sueñan despiertas
sueñan dormidas
sacan sonrisas
así, son divinas.
Colaboración de Rosalia
España
