Ha pasado siete veces el sol por mi cara,
pero yo sigo ahí abandonado,
como si toda la alegría que sentía
se hubiese perdido en la soledad.
Ni los maravillosos bosques,
ni las brillantes estrellas me animan,
ya que en ninguno de ellos encuentro tu sonrisa.
Perdón por no notar tus profundos
Sentimientos y no saber
Lo que de verdad sentías tú por mí.
La triste soledad no me hiere,
Es el recuerdo de tu dulce esencia
Lo que hace que mi corazón
En un bosque denso y oscuro se pierda.
Sé que ya no volverás,
Pues con una fría y cruel
Indiferencia tus acciones
Lo demostraron.
Y por más tiempo que pase
Yo nunca seré capaz de olvidarte
Porque aunque sea sólo en mis sueños
Nunca dejaré de amarte.
Colaboración de Javier s. c.
Chile
