El firmamento se ve
inundado de estrellas
la brisa huele a jazmín.
Esa noche silenciosa
y tú no estás aquí.
Siento un sabor sin sabor,
hace calor pero yo siento frío;
En mi mente, el recuerdo
de aquella triste despedida.
Un beso, una mirada
y un adiós sin palabras.
No hay consuelo para la pena
de saberte lejos.
¡Cuántas noches en vela!
Tantas lágrimas derramadas,
sólo la esperanza de pensar
que estarás bien.
Estás lejos, pero te siento cerca.
Estás presente en el canto de las aves,
en el vuelo de las mariposas,
en el aroma de las flores,
en la tibieza del sol.
No sé si encontraste el amor,
pero yo te digo que
nuca habrá alguien
que se compare con vos
y nunca habrá nadie
que te ame como yo.
Colaboración de esmeralda de la Luz
Argentina
