No existe duda alguna que te seguiré,
Por donde vayas, por las praderas,
Por cordilleras, por acantilados,
No importa a donde vayas, allí estaré.
Te seguiré como Sancho Panza a Quijote,
Te apoyaré cuando te ocultes,
Cuando no quieras mostrar la cara,
O mejor aún cuando te renueves.
Te seguiré, tú y yo seremos uno,
Yo seré tu cuerpo, y tu mi mente,
Yo seré tu sacrificio en amor,
Entregaré mi cuerpo a la muerte por ti,
Ya que al final seremos uno y todo
En esta tierra donde crecimos las dos.
Te alejaste antes de que llegara,
Te acercaste cuando vine al mundo,
Pero esto no fue suficiente para mí
Pues yo quiero unirme a tu ser,
Quiero convertirme en tu esencia,
Así te abrazaré como la leyenda…
Sigilosa me acerqué cuando era niña,
Por mi ventana intenté tomarte,
Pero mis pequeñas manos no te alcanzaban,
Te eclipsabas cuando abría mis ojos,
Mientras el temor de no verte de nuevo
Me dejaba en una excitación de muerte.
A veces me mirabas a plena luz,
Otras tantas te ocultabas con tus hermanas,
Siempre has sido tímida conmigo,
Pero yo siempre intento comprender
¿Porque temes a una criatura tan pequeña?
Criatura que encuentra un lugar contigo
¿Pequeña dama quieres jugar junto a mí?
Pues entonces acércate un poco más,
Juguemos en las olas que te llaman,
Bailemos con los animales que te ven
Unámonos como hermanas, y así
Poder seguir jugando hasta que llegue
El próximo amanecer…
Colaboración de
Carlos A. Pacheco Flores
México
