Mi puta…
Quién escoge yegua blanca,
debe saberla montar,
saberla lucir y sobre todo lavar,
Quién escoge yegua blanca,
debe admirar, su belleza,
al trote, a galope y sobre todo
cuando esté suelta, libre...
Salvaje, cínica, esplendida...
Quién escoge yegua blanca,
debe dejarla lucirse, y trotar a gusto,
así ella sentirá completa y corresponderá
orgásmicamente a su naturaleza
y a tu admiración,
Quién escoge yegua blanca,
se admirara al ser montada,
sólo admirarla y regocijarse
ella es la belleza, no el jinete,
El jinete no es importante
es sólo un objeto, para
tu complacencia, y placer
verla, relinchar, y gozar
es esa la entrega, dar es
el verdadero amor.
Quién no se habrá excitado viendo
¿Al garañón montando una yegua?
Sobre todo, su amo… Su dueño.
¡Relinchos! ¿Placer? ¡Orgasmo!
Acariciar y acompañarla
consentirla, mimarla,
Ahhh ¡qué puta yegua!
¡Esa es la mía!
A esta, la amé, como mujer, como madre
como esposa, y como yegua puta
me embelesó su descaro, su cinismo y ¡libertad!
¡Sólo me perdí ver algunos relinchos!
ocasionalmente, realizados, aunque
ella siempre me relató y confesó
todos sus secretos… Que infinitamente
Aun así, gocé... Gocé su descaro y su ¡putería!
Benditas todas las putas
¡Sobre todo la mía!
A su memoria
Colaboración de Corneliatroya
México
