Suspiro de mi alma
Aliento de mi boca
Lejano sueño romántico
que contigo en mi infancia yo soñaba.
Letras de fuego, ardientes llamas,
donde un día lejano...
Nuestras iniciales quedaron grabadas.
Que rápido pasa el tiempo
y con él los fugaces días
que pronto se olvida lo que un día se soñaba.
Y dicen y cuentan y hablan
que ni el viento ligero lo desgarra
pero ya se cubre de hojas...
El pasado amor de mi infancia.
Este poema evoca el primer amor de nuestra vida. Es un sentimiento tan arrebatador, que nos pasamos el día suspirando, parece como si nos faltara el aliento. Grabamos su nombre como si quisiéramos inmortalizar su memoria. Creemos que la vida empieza con él y termina si no está él, pero el tiempo cubre y mitiga tal sentimiento dejándolo en un volátil recuerdo.
Colaboración de Ana
España
