Su apariencia de niño bueno,
esa apariencia de chico dulce,
fue un engaño.
Esa apariencia de amor,
fue un juego.
Este mes algo aprendí
las apariencias engañan;
conocerte mejor, debí,
para no sentir tanto dolor.
Nunca un beso me robaste,
nunca un te amo me dijiste
y muchas lágrimas
derramé por ti.
Es tan corto el amor,
y tan largo el olvido
dijo Neruda,
hoy esa frase la vivo y la siento.
Tus apariencias me engañaron,
tus apariencias me lastimaron,
tu apariencia de príncipe azul
es la realidad de un ogro.
Tu apariencia buena y tierna,
era en realidad vil y desalmada
tu apariencia del amor de mi vida,
terminó siendo tan sólo una mentira.
Colaboración de Sweetlings
Argentina
