En el cielo se dibuja la más bella de las figuras,
con los lienzos más finos de tu frondosa cabellera
hasta las estrellas conspiran en formar tal escultura
pues moldean tu silueta como una bella estatua de cera.
Son los ángeles los que tiene acceso a tan divina figura
pues la dulzura que brota de tu sonrisa, no se compara con nada
y tu presencia como el brote de una flor, solo emana ternura
porque eres un ángel que ha salido de un mágico cuento de hadas.
Es la mirada de tus ojos, que me estremecen como el viento
la sonrisa de tus labios me llena de ternura,
pues solo basta tu presencia para borrar el sufrimiento
con esa voz que desprendes llenando el ambiente de dulzura.
Eres tan preciosa, tan bella, majestuosa como una rosa,
tus pétalos me abrazan con tal delicadeza
pues eres tan hermosa, linda, primorosa
que ni por un segundo dejo de admirar tanta belleza.
Son las perlas de tu boca las que relucen resplandecientemente,
en el más hermoso jardín del edén perdido,
tan destellante que no se puede borra de mi mente
pues esta sensación, nunca antes la había vivido.
Son cantos de querubines, los que pronuncias cada vez que hablas,
y es un sublime céfiro el que se introduce en mi mente,
para desarmar al feroz guerrero, y dejarlo en la profunda calma
ante la presencia de un ángel que hoy tiene aquí presente.
Esta carta que escribo va dirigida al ángel que habita en el firmamento, que entre todos los ángeles, es la más consentida,
pues con estos versos escribo mis más sublimes sentimientos
para que llegue al amor de mi vida.
Colaboración de Ave
Perú
