A veces me exasperas, pero al fin del día tengo que confesarte que eres el loco sueño con el que alguna chica estúpida sueña todas las noches. Y cariño esa estúpida chica soy yo y tu mi príncipe soñado, aunque me cueste admitir.
Desearía que supieras lo que causas en mí, como me haces ver todo distinto cuando te tengo a mi lado. Me susurras al oído y pienso: ¿En serio te gusta ella? ¿O es tu manera de esconder algo que ambos sentimos y tememos decir?
No te engañes, acércate de nuevo, cierra los ojos y déjate llevar... Sé que lo deseas tanto como yo. En cada palabra, cada mirada, te pido ayuda, cariño ven seamos sinceros, ¿qué es lo que pasa? ¿En serio te gusta ella? ¿O es tu manera de esconder algo que en realidad nos está pasando?
Cae la noche y vuelvo a ser la estúpida chica que escribe al viento y sueña contigo.
¿Cae la noche y me pregunto qué pensaras tú? Quizás en mi... ¿O en ella? ¿Piensas en todo lo que podríamos llegar a ser? ¿O lo que harías con ella? Deja de probar sapos, ella no es el tipo de chica que te querría, no es el tipo de chica que debería estar contigo. Cariño ven, enséñame que no estoy tan equivocada, que los príncipes existen y quieres que sea tu princesa. Acércate, abrázame y dime que soy todo lo que quieres... Pero sale el sol y todo vuelve a ser igual, estamos cerca pero no lo suficiente. Sólo inténtalo, acércate, cierra los ojos y déjate llevar...
“Tal vez escribo esto para de alguna manera decírtelo, o decírmelo a mí misma”.
Colaboración de Lis
Argentina
