De la mar profunda de mis emociones
surgen pasiones que me atrapan por dentro.
Más no lucho y claudico a su portento,
pues me atraen al precioso centro de tu ser.
Yo veo en ti reflejos míos por nacer,
partes de mi ser que aún yacen sin mostrarse
tras las sombras de una mente que renace
por el simple hecho de admirarte con amor.
Bella, eres popurrí de gran esplendor:
Mezclas de candor y fortaleza existen
en virtudes y talentos que revisten
tu belleza… Y me dejan sin palabras…
Es por esto que yo pido que te abras,
quitando trabas de juicios sin sentido,
a escuchar atenta lo que aquí te pido:
Quiero ser tu hombre y así, seas mi mujer.
Colaboración de Entozub
México
