Estos versos van dedicados a tus brazos, aquellos brazos que fueron míos, tan míos que hice de ellos mi casa, refugio, guarida y mi vida. En ellos habité tanto tiempo. Tú pudiste continuar sin lugar a dudas, pero dime que hago yo, sí sigo viviendo y respirando el recuerdo. Explícame como continuar sí al irte tú te llevaste mi hogar contigo. Está más que claro que no tiene caso esperar algo de empatía, ya que he comprendido que este amor sólo fue mío, que sólo fui una ficha más en tú juego. Y aun sabiendo esto cada célula de mi ser pide que le devuelvas tus besos, tú sonrisa, tus suspiros... devuélveme a la vida. Regresa y sálvame de este exilio al que me condenaste con tú partida.
Al menos déjame tus manos, mi piel no deja de recriminarme su ausencia. Devuélveme la vida o termina este asesinato, no creo tolerar más el dolor de está herida. Sí aún después de esto, sigues sin querer escuchar el lamento, sí aun así haces caso omiso a está súplica, exijo cuando menos una explicación. Cuál fue mi pecado para recibir está indiferencia. Hasta los condenados a muerte tienen derecho a un juicio, y conocer de qué crímenes se les acusa. Pese que has hecho evidente tú decisión, tú senda, tú camino... Sigo esperando la explicación, mi juicio o mi muerte. Ya que así es el amor, espera y anhela aun lo que sabe no ha de recibir.
Esta carta fue hecha por Sandra Gutiérrez ella tuvo una decepción amorosa la partida de su amor y su total indiferencia hacia ella hicieron que terminaran y ella al no poder expresar su sentir lo hizo por medio de esta carta es conmovedora
Colaboración de Joel Orozco
México
