Alguna vez he creído verte,
mas tan solo era un fantasma,
¿cuántas veces mi interior reclama
ver tu rostro entre la gente?
Alguna vez creí escucharte,
sobre el agobio de las voces
en un pensamiento aislante...
Mas tan sólo era un reproche.
Alguna vez creí tocarte,
con tus manos siempre tan frías,
y me desperté al instante
de un sueño en el que dormía.
Hasta he sentido tu presencia,
hasta he sentido tu elegancia,
sintiendo nuevas esencias,
sintiendo nuevas fragancias.
Y ahora cuando sé
que todo es mentira,
quiero estar a solas...
¡A solas con mi vida!
Sentarme bajo un cielo viejo
tan sólo con mi imaginación,
provocando pasión y fuego,
deshaciendo un diente de león.
Colaboración de Lozano
España
