Tan sólo por conocerte,
por ese instante maravilloso,
en que la magia de nuestras miradas
se cruzan de tal manera
que no hacen falta palabras.
Por ese abrazo perfecto
que cura dolor más grande,
detiene el mundo en instantes
y llena tanto vacío.
Por ese beso deseado
quemando en los labios de espera,
buscando el mejor momento
para fundirse en los tuyos.
Por ese capricho de la vida
empeñada en que te ame,
por amarte, por desearte...
pretendiendo olvidarte
y a veces llegar a odiarte
ha valido la pena...
Colaboración de Sunshine
México
