La mujer con la que mi alma sueña,
la mujer que me roba mis pensamientos,
es aquella mujer dueña
de todos mis sentidos y mis lamentos.
Una mujer que sólo existe en mi mente,
una mujer que me da su amor incondicional,
esa mujer que sólo con mi almohada está conmigo presente,
esa mujer que al soñar me lleva con ella al espacio sideral.
Cómo desearía escuchar su bella voz,
cómo desearía poder sentir su piel,
escuchar las palabras que ella me dice al estar hablando de los dos,
y mirar sus ojos color miel…
Tristemente ella vive en mi mundo de fantasía,
pero ella es la que me complementa a la perfección,
la mujer que me alegra el día,
simple y sencillamente les digo que ella es mi razón.
Un poema escrito con mucha tristeza, con mucho dolor. Cuando se lean este poema, yo estaré en un lugar donde ni el Sol, ni el amor puedan llegar.
Colaboración de Campanur
México
