Cuando una mujer te mira a los ojos
deduces cuáles son sus intenciones,
no te ilusiones sí parecen rojos
porque camufla sus maquinaciones.
Pero sí son como estrellas brillantes
y sus pupilas te están apuntando,
sedúcela hasta que sean amantes,
conquístala cuando estén conversando.
Es una dama si la estás tratando,
pero olvídalo si están copulando
en el baño, la sala, o en la cama.
Pero cuando la descubres llorando
detecta lo que la está lastimando,
porque ella te necesita, y te aclama.
Si por alguna razón este poema llegase a ser publicado, cosa que por cierto veo muy difícil, entonces tú, que estás leyendo este poema, me gustaría que hagas una crítica del mismo sin ningún tipo de reservas, y envíala a mi correo electrónico y no olvides que recibiré tu crítica de la manera más atenta y humilde posible, si quieres insultarme, felicitarme, decirme que el poemas está horrible, que me dedique a otra cosa, o decirme palabras de insulto, igual te lo agradeceré.
Colaboración de Daniel
Ecuador
