No debí enamorarme entonces de ti
no debí entregarme en cuerpo y alma,
entonces hoy no tendría que sufrir
entonces hoy no te llorarían mis palabras…
Hoy no tendría que pensar en morir
no tendría que pensar decididamente en nada;
hoy mi poema no tendría que ser tan gris,
gris como la tarde que lenta se marcha.
Hoy no tendría que pensar en partir
para tomar de ti una maratonica distancia,
no tendría que borrar mis huellas detrás de mí
para que no me siga ni nadie ni nada…
Hoy no debería a mi tonto corazón prohibir
que de nuevo de esa manera se enamorara,
debería negarme a mí mismo estar simplemente aquí
inmóvil viendo como mi propia vida lenta pasa…
Decididamente no debí enamorarme yo así
de quien simplemente no me amaba;
de quien pudo decirme adiós y pudo dividir
a mi cuerpo todo ¡arrancándome el corazón y el alma!
Colaboración de Jorge Amarillo
Argentina
