En el oasis de tu voz
vela el silencio, y el murmullo
nocturno de otras voces
flota en el aire en busca de tu eco.
En el oasis de tu voz
esta noche sólo encuentro
las febriles arenas
de un desierto que clama
en silencio, navegando sin velas ni viento.
En el oasis de tu voz
tu mano busca mi mano,
que limpia tus heridas
que calma tus dolores.
Pero está noche
en el oasis de tu voz
el sueño te reclama, y sueñas que yo sueño,
y en sueños busco tu mano
cómo un velero perdido,
y sólo un puñado de cenizas
se me escapa entre los dedos,
y apago las velas
de este cielo de incienso.
Colaboración de gnome69
México
