Quisiera... Quisiera ser un duende, un sueño, una fantasía, y así poder entrar en tu corazón y tocarlo, para que entendieras, lo mucho que me hacen falta y lo mucho que me hacen falta.
Quisiera tener una alfombra mágica y me pudiera llevar hasta ustedes, para caminar de la mano los tres, y no tener la angustia de pensar cuando y donde podré estrecharlos en mis brazos.
Quisiera ser tan fuerte como tú para, poder poner en mi mente, la idea de estar sin ustedes mucho tiempo, y que no tuviera que estarme rasgando el alma de tanto dolor por su ausencia.
Quisiera tener mucho dinero, y así poder traerlos aunque fuera por instantes y que aunque fueran unos días poder verlos, poder cuidarlos, consentirlos aunque fuera por días.
Quisiera no estar escribiendo esto, sino que hubiéramos amanecido con nuestros cuerpos cansados de una noche de amor, y ver a mi hijo despertar con una sonrisa al amanecer y borrársela con un beso.
Quisiera que este nudo en la garganta estuviera conmigo, pero de un abrazo apretado, regalado de tus brazos, y no poder decir nada más por las emociones agolpadas en mi garganta.
Quisiera ser un duende, quisiera tener una alfombra mágica, quisiera ser muy fuerte, quisiera tener dinero, quisiera dejar de escribir tan triste, quisiera dejar de llorar, pero... No tengo nada de eso, ni tampoco, los tengo a ustedes...
No te tengo mi Lucecita...
Colaboración de Manuel Palomares
México
