Arqueado mi vientre sus labios en mi ombligo despierta mis sentidos, sube despacio con cautela y pasión ese segundo es sólo mío en el que todo desaparece, reanima mi piel se abren uno a uno mis poros, mis vellos están vivos, mi boca reseca se encuentra, mis ojos no son míos, distintas sensaciones no dependen de mí, comprendo que me encuentro viva muchos se equivocan hablando de amor, esto es locura y lujuria...
Ahora mi respiración se acelera un eterno ahogamiento en el que en este caso no pretendo acabar, porque entre más su respiración es alcanzada por mi sistema auditivo... más quieren que sea prolongada.
Colaboración de Melisa Pérez C
Colombia
