Cada cosa que he visto y he oído de ti, sólo traía una sentimiento a mi pecho.
Cada día que tu ríes, yo río. Tu tristeza es la mía y tu felicidad también. La verdad nunca he sabido cómo tenerte o quizás no era eso lo que quería. No sé lo que quiero. No hay día que no piense en ti. El sólo hecho de escuchar tu voz hace que se me forme un nudo en la garganta. Sólo con pensar en tu rostro mi estómago salta. Sólo con pensar en tu alma, mi corazón explota. No sé cómo aún estoy viva, el sufrimiento que tengo me impide pensar con claridad. Nunca pudiste entender la forma en que te amaba.
Simplemente lo negaste. Pero de algo estoy segura: Nunca amaré a nadie, sólo a ti. Nunca sentiré a nadie, sólo a ti. Porque desde la primera vez que te vi, mi mundo gira alrededor tuyo. La verdad es que nadie ha podido mirarme cómo tú, nadie me ha tocado cómo tú pero desde la parte más profunda de mí ser debo decir que te odio, te odio por hacerme sentir así, te odio por ser el ser más perfecto, te odio por ser quien eres, te odio por no poder odiarte, y te odio porque sólo tu amor sanará la heridas dentro de mí pecho. Es está una clase de amor que sólo el odio puede entender, porque no existe sentimiento igual de intenso cómo este amor, sólo el odio puede igualarlo.
Porque al final solamente tú puedes mantenerme viva.
Colaboración de Juani
Argentina
