Caminemos juntos hacia la penumbra. El amanecer está lejos de llegar. Aquella sombra es mi fuerza. Mucha luz, mi descontrol.
Colecciona en mi alma las pinturas de una galería. ¡Humeantes! ¡Encendidas! Todas y cada una de ellas tiene su historia.
Mi retrato no es el mismo hoy como lo era el de ayer. ¡Qué ironía! Su pincel me enardece.
Siento sus manos y tiemblo. Veo su mirada y suspiro.
Amo y temo su toque. Si se acerca yo desfallezco.
Aquel quiebra la caña y la quema. Él la levanta y la restaura.
No hay amor más eterno...
Colaboración de rgarita
Costa Rica
