En instantes te recuerdo,
en las noches de luna,
en las noches sin sueño
de calor que no deja respirar.
En instantes te recuerdo
con ojos de luz y de sombra,
flotando y nada más.
A veces sin querer te pienso,
sin querer te sueño;
a veces sin querer me deslumbro
pero solo cuando la cortina se levanta
y veo de nuevo
y sin pensar todo se nubla.
En instantes como tantas veces
y como hoy, te veo
con claridad de luna,
como cielo despejado
sin nubarrones que manchen,
solo, solo en el escenario
flotando como música.
Sólo te recuerdo en el río,
atravesando árboles y frío,
meciéndome en la noche
de límpida sonrisa
y de sueño de luz apacible.
Y en instantes como tantas veces
y como en otras ocasiones
no te siento,
no apareces por la puerta
y tu imagen se deforma
y ya no llega hasta mí;
trato de recordarte
y no logro mirarte
y te envuelves entre sombras
donde con ellas te cobijas
y es cuando mis labios
no te llaman,
tu luz no me asombra
quedando todo igual.
Pero impulsivamente
hay instantes como hasta hoy
en que decidí pensar en ti,
en donde tu imagen
de pronto vuelve viva
como un sortilegio hacia mí.
Colaboración de
Karen María Olivares
México
