Hoy desperté,
y percibí cosas que no había sentido, hace tiempo.
Sentí la suave brisa del mar acariciar mi piel,
sentí como el aroma de las flores,
se impregnaba en mí, como un perfume.
Sentí la música de la lluvia al caer,
como canción de cuna al dormir.
Sentí tantas y tantas cosas,
desde que ayer dije;
¡Basta ya!
¡Basta ya! de que me contagies con tu amargura,¡Basta ya! de sentir como me entierras un puñal en el corazón,
con tus desplantes, rechazo y mal humores;
¡basta ya! de ahogarme en llanto
cuando te deseaba y no aparecías;
¡basta ya! de preocuparme por ti
cuando desaparecías por días;
¡basta ya! de noches en vela
esperando, aunque fuese una llamada que nunca llegaba;
¡Basta ya! de sentirme un objeto,
que tomas cuando quieres o necesitas;
¡basta ya! de succionar mi alma con tus problemas
y sentirme errante en el mundo pensando cómo los soluciono;
¡basta ya! de no ser nadie,
cada vez que me tengo que esconder para verte;
¡Basta ya! de permitir que me destroces la vida,
Viendo como todo es más importante que yo;
¡basta ya! de dejar que tengas el control de mí
porque mi vida, la manejo yo.
Ahora es mi momento, el tuyo se desvaneció
Como se desvanece el fuego bajo la lluvia
O como el amor, que un día a ti me unió
Como la confianza que deposité en ti.
Y la destruiste con tus mentiras.
Ahora me pregunto
porque esperé tanto
en remover de mis ojos este manto.
Pero eso no importa
ya vi la luz del sol dándole calor a este corazón
que descubrí que latía y no está muerto
desde que decidí decirte...
Cosas que uno siente durante el camino de la vida.
Colaboración de Amilkar Rubén Zayas Ortiz
Puerto Rico
