Poner en frente mi voz si empiezo a protestar,
y patearla como una pelota de fútbol,
intentando así, cuando me quiera amargar,
estar lejos de mí,
para tomar un té de tilo con la vida,
más dulce que de costumbre,
contarle las cosas que hice,
y miles de cosas que no hice,
y que me cuente sus derrumbes...
¡oh vida!, ¡cuánto tiempo ha pasado!
me has criado con tanta alegría
pero que tonto fui, yo te abandoné,
quédate ahora, que no te voy a dejar,
por favor no te vayas a escapar,
no justo ahora, te quiero invitar a pasear.
Colaboración de MarcosHillebrand
Argentina
