Hoy la luna se viste de nubes difusas,
hoy su brillo se oculta tras la noche oscura
suena a despedida
suena a partida.
Extraña noche la de anoche
donde en silencio dijimos adiós
fundidos en un abrazo emotivo
entre el llanto y el perdón.
En silencio dijimos adiós,
teniendo a Dios como testigo,
el tiempo de volver llegó.
No más deambular por el mundo sin reposo,
no más ir y venir sin descanso,
se acabó el peso que la culpa te impuso
se cae la capa que el dolor te cubrió
El corazón ha hablado
y las heridas han cerrado
momentos finales de partir y nacer
en lo más silente del anochecer.
En ese lugar donde sólo sabemos que volveremos a vernos
en el refugio del padre y su abrazo
partes ya a tu descanso eterno,
siempre estarás en mí y yo en ti,
padre e hija, seremos hasta el fin de los tiempos.
Lazo indisoluble que el tiempo forjó
entre lágrimas, risas y abrazos
silencios largos en tu ausencia marcados
colmados de aquella esencia que tu ser dejaba
Al rozar mi alma con tu calor
padre e hija, de la mano en esta vida
de corazón y alma lo que resta de la mía.
Ya es tiempo de que partas
a tu descanso anhelado,
sin más pesares ni ataduras
con lágrimas en mis ojos te digo adiós
con la certeza que siempre en mi corazón
tu amor encontraré.
Ve ya, padre mío, amado ser
Que hasta hoy me acompañó,
el tiempo del rencuentro
en manos del destino está escrito.
Y en el presente hoy te digo
gracias por ser mi papá,
sin reproches, ni reclamos
porque sólo Dios los hará,
nos queda el sentimiento filial
que estaremos siempre unidos
hasta el final.
Colaboración de davidni
Chile
