Quisiera gritar lo que siento, quisiera correr en el tiempo,
quisiera cambiar los instantes, quiera besar el momento.
Pero me falta valor para buscarte,
me faltan fuerzas para enfrentar las consecuencias,
me faltan miedos para dejar de extrañarte,
me faltan sueños para pensar en encontrarte.
Me falta vida para olvidarte, me falta muerte para dejar de amarte,
me faltan gritos para que puedas escucharme,
me falta fortaleza para despertar y saber que aún no estás.
Me faltan sacrificios para sorprenderte,
me faltan derrotas para que me abraces,
me faltan felicidades para que me olvides,
me faltan decepciones para correr a besarte.
Me falta independencia para soñarte, para desearte, para anhelarte.
Todo eso me falta, amor, todo eso y aún más,
pero también me sobra un tanto, que está reservado para cuando nada de eso me falte
y salga a buscarte.
Por el momento sólo cierro mis ojos,
te pienso, y siento tus manos que suben lentamente en mi espalda
de la cintura está mi cuello, y lentamente besas mis labios,
tocas mi cara, y en una mirada me enseñas amarte a cada instante,
para luchar por obtener nuestra felicidad.
Corazón, a cada paso de las manecillas del reloj pienso en ti
pero es cuando me doy cuenta que me falta aún más,
me faltan risas, me faltan llantos, tristezas, alegrías,
me faltan caídas y me falta levantarme, me falta aprender,
me falta luchar, me falta querer y me falta odiar.
Me falta mucho y me falta poco, pero con todo esto, corazón,
me duele más el saber que lo más importante en mi vida no está,
y sabes que, lo sé porque también me faltas tú.
Cuando sentimos que somos nada y todo a la vez, cuando queremos ser felices aunque el mundo este de cabeza, y de repente nos damos cuenta que las cosas no son como pensamos, y nosotros no somos quienes decimos ser, ni nos sentimos como tal, y de repente en medio de tanto pensamiento cruzado, comenzamos a soñar y a imaginarnos la vida con la persona que amamos, y decimos quiero ser feliz, inmensamente feliz, y en medio de todo esta esa persona por la que late fuerte el corazón y sólo pensamos en una vida llena de sueños compartidos a su lado.
Colaboración de Kathya Escalante
México
