Mírame aquí, completamente,
desnudo del alma parado frente a ti
cuya mujer este hombre ama.
Mírame aquí con las manos vacías
la mirada perdida pretendiendo
ser parte de tu vida.
Mírame, observa, este pobre hombre
remiendo de poeta ignorante y loco
postrándose, ante tu sonrisa,
diciéndote: te amo, te extraño
que una y mil eternidades vividas
de nada sirven si no te tengo,
por lo menos un instante en la mía vita.
Mírame, mírame aquí, total y completamente
desnudo del alma parado frente a ti
la mujer a la cual este hombre ama
ofreciéndote lo único que tiene
sus poesías, sus versos, sus letras... sus palabras.
Te amo y tienes que saberlo
porque, ocultarlo ya no puedo.
Mírame aquí justo frente a ti
hablando en solitario, sacando a flote
este sentimiento ahogado pidiendo a gritos
una caricia sublime de tus labios aterciopelados.
Te amo ya lo he dicho y si es necesario
tendré que repetirlo porque te amo.
Mírame aquí parado frente a ti
despojado de todo bien material,
entregándote lo único que este hombre
puede dar; una cuántas palabras
escogidas al azar, acomodadas de tal manera…
que pudiera decirte te amo y por siempre así será...
Mírame aquí total y completamente
desnudo del alma parado frente a ti
Verónica la única mujer
a la cual este poeta ama...
mírame aquí diciéndote
que... Te amo...
Dedicado con mucho amor y cariño para mi musa Verónica...
Colaboración de Carlos Miranda de Luna
México
