Después de la tempestad salió
un enorme arco iris gris
estaba ciega y tanto me dolió
porque la vida no tenía matiz.
Una mañana abrí los ojos y vi
un par de caritas lindas aquí
tan cerca, tan cerca de mí
que hoy digo... Que idiota fui.
Caritas lindas destellantes de amor
que cuando ríen dan vida a mi existir
dos caritas y un sólo corazón
para quererlas hasta morir
Cuando ríen mi corazón salta de alegría
como potro desbocado y enamorado
caritas lindas que disfruto cada día
sentada en la silla de la paz tranquila.
Antes buscaba profundos sentimientos en cada ser
y equivocada estuve casi toda mi vida
y en una reflexión sentí que no podía ser
y lo encontré junto a mí, en mis dos caritas lindas
que son el fruto de las entrañas de mi ser.
A mis amores: mis hijas.
Colaboración de Crisol Figueredo Goitia
Venezuela
