Ayer que dormía soñé algo tan bello que decido expresarlo... Caminaba por una inmensa oscuridad, con frío y soledad... Cuando a lo lejos visualicé una pequeña luz que decidí seguir.
Cuanto más me acercaba más grande se volvía y mi camino poco a poco se llenaba de luz y calor, noté que caminaba entre bosques y selvas, entre ríos y manantiales, que antes no percibía.
Me acerqué a esa luz más y más, llegué al final de ese camino precioso y ante mis ojos apareció un enorme muro que me impedía tomar esa luz. Sentía el deseo de saltar ese muro, seguir adelante con esa fuerza que sentía, mas la curiosidad me ganó la partida y decidí mirar antes de saltar.
Por una pequeña hendidura me deslicé y miré. Logré ver 3 hermosas montañas que eran bañadas por esa luz, miré hacia la luz y noté que era el sol que brindaba calor e iluminaba a esas montañas. Entendí, que el sol estaba bien en el lugar en el que estaba, brindando luz y calor a las montañas. Entendí que yo había llegado tarde... Al entender todo lo que miré, decidí apartarme.
Ese sol estaba donde tenía que estar y yo no era quien, para robar pequeños rayos de luz a las montañas. Decidí alejarme con una pequeña vela que alumbrase mi camino de regreso, mientras sigo buscando ese calor y esa luz que necesito.
Se muy bien, que como ese sol no existe otro igual. Pero al menos si una pequeña luz que me de el mínimo calor que necesito para vivir. Ese sol fue un sueño hecho realidad pero ese sol no era para mí. Agradezco haberlo visto y espero que siga siendo tan hermoso como hasta ahora. Sólo pido que en mis sueños siga apareciendo, porque sólo ahí puedo disfrutar de él.
Para alguien muy especial que encontré en mi camino, y lo llenó de luz y calor. Tal vez no sea nuestro tiempo ahora, pero espero que en algún momento lo podamos vivir juntos
Colaboración de Mariposa
Costa Rica
