Escribo para no hablar, para no demostrar día a día que esto aún duele, que la herida causada en mi corazón se está haciendo más profunda; no hubiera imaginado el sufrimiento que siento dentro del pecho, pensé que hacia lo correcto, aún lo pienso.
Las dudas de lo que hice, no está mejorando mi situación, que soy más infeliz de lo normal; nada me hace reír, las sonrisas forzadas, para que la gente piense que estoy bien, pero no lo estoy, actúo feliz para no llorar; no sé que más quiero, no sé a dónde quiero ir, la agonía de despertar cada día y saber que miraré lo que un día fue.
Poco a poco me vuelvo loca, nuestros recuerdos, como olvidarlos ¡En mi mente reviven!, que más hacer, te amo y no te tengo, te extraño y no quiero, no quiero que me duela, no quiero sufrir y no quiero que sufras, tengo inseguridad de mí, de mi mundo. Me pongo a pensar y analizar lo que pasó y como fue, pero siempre llego a la misma conclusión “Di todo de mí”… Pero tal vez no, porque si lo hubiera hecho, seguiría luchando por mi amor por ti, me cansé… Me cansé de esperar a que despertaras y vieras lo que tenías a tu lado, un amor incondicional.
No quería pensar en lo siguiente, quería dejarme llevar, pero no pude sin tener seguridad, mis miedos no me dejaron y los tuyos tampoco; estoy cansada de darme ánimos, desearía tantas cosas ahora, no comprendo nada, me quiero distraer con la vida cotidiana y no puedo; cada vez que cierro mis ojos, me imagino lo que viví… Lástima que el tiempo no deja de transcurrir y sólo con el paso de él, la herida cicatrizará y sólo quedaremos en un bello, doloroso y hermoso recuerdo.
Colaboración de MaryFer. S
México
