Ella es la paz deseada,
es la tempestad empeñada,
es la llave maestra,
la mártir de todos mis sueños.
Está tan cerca y lejos a la vez,
desvela mis pensamientos,
como si fuese omnipresente,
sabe llegar al corazón estando ausente.
Es la dama más perfecta,
la dueña de mis deseos más puros,
es la vida en un segundo,
un destello de luz, la guía de este moribundo.
Es una utopía inalcanzable,
capaz de cambiar mi rumbo,
es un amor imposible,
sin embargo
es allá en la lejanía la dueña de mi mundo.
Colaboración de cvande
Nicaragua
