Abrázame, resguarda mi cuerpo en el calor de tus brazos. Abrázame, como sólo tú sabes hacerlo con ternura. Solo tus brazos son el refugio de los míos. Por favor abrázame y no me sueltes, por lo menos no hasta que esté dormida.
Cuida mi sueño como una vez lo hiciste. Mírame con esa linda mirada de antaño.
Libérame de mi dolor con ese deseado abrazo que tanto necesito. Convierte mi pena en ilusión y no me abandones. Abrázame ahora que estamos vivos… Porque tal vez mañana, de eso seamos prohibidos.
Dedicado a A.R.G.
Colaboración de
Karen Elisa
México
