Esa casa es mi mal
sus paredes hablan
te miran burlescas
humillan tu alma
encierran tu vida
ocultan tu realidad
condenan tu muerte.
Esa casa te prohíbe pensar
te hace olvidar
te incita a odiar.
Cada habitación es un suicidio
movimientos y gritos habitan en ellas
cada pintura es miedo y dolor
en cada pasillo habita el rencor
cada escalón es un cruel recuerdo.
En esa casa dejé de amar
cada noche brotan lágrimas
memorias entran en mi mente
dolor habita en la casa.
Esa casa es mi mal
y no la quiero dejar.
Lo hice para liberarme de un dolor que sentía en ese momento, un dolor que se encontraba en mí y quería liberarme de todos estos problemas, así que puse un poco de mis tormentas en este poema.
Colaboración de Magdalena Viridiana García Terwogt
México
