Así pasen mil desgracias,
así pasemos por lo peor de nuestra vida juntos
cuando pienses que ya todo está perdido,
que esta vez la desgracia nos venció,
mírame a los ojos y yo te sonreiré.
Como la vez en que salíamos a pasear,
sin ninguna preocupación,
sin pensar en lo malo que vendría,
riéndonos de todo, mirándonos fijamente,
besarnos como si fuese el último beso del día.
Cuando olvides todos los hermosos momentos que pasamos,
yo te los recordaré a través de una sonrisa.
Te sonreiré porque es lo segundo mejor que hago,
lo primero es amarte sin condición,
porque al hacerlo, veo en tus ojos pureza de amor,
sinceridad pura, puedo ver tus más profundos secretos.
Cuando sientas que la vida no da para más,
sube tu cabeza y mírame,
que yo siempre te sonreiré,
alejando la preocupación y los momentos malos,
quedándose lo perfecto y verdadero.
Te sonreiré porque mi corazón solo siente alegrías,
olvida los momentos malos y se queda con los buenos.
Si algo es cierto, es que la vida por ti yo daría,
que lucharía como un fuerte guerrero
por el honor de ser tú el resto de mi vida,
sonrío al escribirte porque sé que al otro lado de la pantalla,
tú también lo harás.
Te sonreiré porque así lo quiero,
te sonreiré porque así te amo,
te sonreiré porque nada te pase,
te sonreiré para librarte de todo lo malo.
En otras palabras,
te sonreiré porque te amo.
Dedicada a mi prometida María José Illescas de Florián
Colaboración de Manuel Florián Alvino
Perú
