Cariacontecido páramo, vasta extensión de arena donde moran los desaires, similar al aposento aquella habitación, sumido en silencio donde no se percibe ni el más breve musitar… solo mis lamentos.
Melancólico yermo desolado por naturaleza, sojuzgado por la soledad, huraño por tu apariencia en tus ígneas y tórridas arenas la presencia del desaforado sol, aquel que como los recuerdos que me regaló aquella alma caritativa, avasallan al frió de la soledad.
Desierto abandonado desapercibido y retraído apoderado por el
optimismo, esperas a la anhelada lluvia… aquella que es como tú
y yo… como el áspero desierto… no sé hasta
cuando te esperaré.
Colaboración de
Dacor
Perú
