Los ángeles te bendijeron y te eligieron papá, estos al ver tu bondad me entregaron a ti.
Tal vez nuestros corazones no estén juntos hoy; no llores más por mí ya que tú y yo seremos los mejores guerreros, tú por tu lado y yo por el mío, luchando cada día por estar juntos en el amanecer. Hoy sé que no me has visto caminar o cuando aprendí hablar, tal vez te pierdas tantas cosas pero recuerda, que entre tú y yo, hay un lazo más fuerte que cualquier otra cosa, pues sin saberlo, me regalaste tu sangre que nos une cada vez más conforme pasa el tiempo.
Hoy te he encontrado, y por casualidad nos hemos encontrado y sin embargo no nos hemos reconocido uno al otro, ambos pasamos de largo sin mirar atrás, pero algo en el interior nos hace voltear y sonreírnos mutuamente sin saber que por fin te he encontrado…
Te seguiré buscando hasta que te encuentre, aunque pase de nuevo frente a ti sin reconocerte; sé que en la eternidad te voy a alcanzar para poderte amar.
¡Te quiero papá!
Colaboración de Yerenia
México
