Sentada a orillas de tu cama
empapada de las ganas de acariciar tu cara,
me dispongo a escribir
que esta tristeza la siento en el alma
y me duele la ausencia que siento de ti
después de cada entrega, pues me evades
y sé que me gritas recordándola a ella.
Me muerdo las ganas para no acurrucarme en tus brazos
y no mendigar migajas de cariño
que pudieras a fuerza darme por
lástima, culpabilidad o yo que sé.
Sé que quizá fui yo la elegida para tu diversión;
distracción sobre la fuerte pena de su ausencia,
pero qué culpa tengo yo de amarte tanto
y sentir esta sed de mimarte, acariciarte
y besarte mientras duermes.
¿Qué te impide amor mío poder amarme
sin las ataduras del pasado
o qué me falta a mí para desatarlas?
Será que al hacer el amor y cerrar los ojos
tú pretendes imaginar que la tienes a ella,
y al abrirlos te das cuenta de que no
y es por eso que te molestan
mis manos en tus mejillas.
No sé qué será de tu vida,
tan solo sé que por hacerte feliz te doy la mía,
mas sin embargo me pregunto
si acaso tú darías la tuya por la mía.
Sé que dices que soy la única en tu vida,
mas me pregunto si seré la única en tu corazón,
si en cada beso es que me entregas el alma
o lo haces solo por loca pasión.
Segura estoy de que en tus sueños la encuentras
y es por eso que en ellos no estoy,
sin duda alguna tus besos
me llenan a mí la vida de sabor y
aunque no me sientas yo estoy contigo.
Te amo.
esta carta es real y fue escrita tal cual lo describe
Colaboración de Tu loca pasión
México
